jueves, 28 de marzo de 2013

Ética Profesional 

La profesión se puede definir como ʺla actividad personal, puesta de una manera estable y honrada al servicio de los demás y en beneficio propio, a impulsos de la propia vocación y con la dignidad que corresponde a la persona humanaʺ.





ÉTICA Y PROFESIÓN 

Ing. Jesús Sanabria 

CIV, 1995 


Hemos venido sosteniendo la tesis que el hombre es una unidad indivisible y, en consecuencia, no podemos parcelar su conducta en compartimientos estancos: familia, trabajo, profesión, comunidad, etc., sino que nuestro comportamiento como ser humano es integral y como tal deben ser valorados nuestros actos. Por otra parte, es obvio pensar que, para las distintas funciones, actividades o roles que tengamos, hay normativas específicas aplicables a cada una de esas actuaciones, pero siempre con el marco de referencia de la globalidad del hombre. 

Fundamentos de la Ética 

Ética viene del griego ethos que significa costumbre, modo habitual de obrar. Estudia el valor de los actos humanos. Es también el sistema o código de moral de una persona, religión, grupo o profesión. 

La ética es una ciencia filosófica que considera la dirección de los actos voluntarios a su debido fin, tratando de obtener mediante un método adecuado y apoyada en principios de validez universal, un conocimiento cierto y sistemático de la debida ordenación de la conducta humana. Es una ciencia teórico-práctica que estudia los actos humanos en cuanto libres. Son estos actos humanos formalmente considerados los que constituyen el objeto material de la Ética, es decir, aquellos actos de los que el hombre es dueño y responsable y, por tanto, pueden ser ordenados por el propio hombre a su debido fin. 

Ética y Moral 

La moralidad se define por razón del fin que es proporcionado a la naturaleza humana absolutamente considerada. Este fin es el Bien Absoluto que tiene una dimensión objetiva y trascendente: el Bien Sumo en sí, y una dimensión subjetiva: La posesión de este Bien por parte del hombre que constituye su felicidad. El Bien Sumo posee, pues, un valor en sí mismo que es fundamento de su valor para el hombre. Este Fin o Bien se constituye como norma de la moralidad que viene definida de un modo próximo por la naturaleza racional del hombre y de un modo absolutamente último por la naturaleza de este Bien Sumo en sí mismo considerado o trascendente, que a su vez es también la razón última del deber moral. A la realización de este Fin está encaminada toda la vida moral del hombre por medio del ejercicio de las virtudes. 

El concepto de valor ético de un acto, tiene sentido en la medida en la que exista un ordenamiento moral. Al ser todo ordenamiento exterior a los sujetos afectados, quedan fuera de la Ética las actitudes del hombre cuando cuestionan la existencia de valores morales y cuando propugnan formas de valorar los actos, sólo en el propio criterio de su autor, aunque a éste le llamen conciencia. 

Las normativas escritas rigen los correspondientes ámbitos de relación entre personas en los grupos, y entre los grupos en sus conjuntos superiores. En el país rige el ordenamiento definido por la Constitución y las Leyes y en el ámbito profesional los llamados códigos deontológicos de las respectivas asociaciones. 

El valor ético de estos ordenamientos viene dado por su coherencia con los principios morales básicos: La Ley Natural, el Bien Común y el "Buen Sentido". El estudio de una rama de la Deontología Profesional como es la de ingenieros, no puede dedicarse simplemente a recomendar el cumplimiento de lo que se apruebe en el Colegio de Ingenieros, ni tampoco el solo contenido de las leyes civiles, sino que debe referirse a un comportamiento más profundo. Las normativas que han querido hacerse sólo con Leyes y Reglamentos, se han encontrado siempre con la inestabilidad de sus estructuras de valores, porque forman ordenamientos que casi siempre adolecen de motivaciones de época, de tendencia, de política o de intereses de grupo, cosas sin consistencia a largo plazo. La Ética exige mucho más que esto, aunque sólo se refiera a campos profesionales. 

Es preciso fundamentar la valoración de los actos en principios más permanentes. La civilización occidental se ha desarrollado sobre la base de los Diez Mandamientos y, aun, quienes han querido evitar toda referencia a ellos, los manejan implícitamente. 

Los conceptos de bondad y maldad son absolutos, no cambiantes con las circunstancias ni con el tiempo. Los códigos, los reglamentos e incluso las leyes no hacen la bondad o maldad del comportamiento humano: verlo así es caer en una moral "legalista". El hombre, siempre, en el fondo, sabe que en su vida hay una dimensión de absoluto, y que hay cosas siempre buenas o malas en sí mismas. 

Cualquier Deontología debe dirigirse a orientar las distinciones entre el  valor moral intrínseco, de cualquier acción o actitud (valor inmutable), y su expresión material analizable según las circunstancias. 

La Ética estudia lo moral. La Ética no es sólo consignar, ordenar y clasificar las costumbres o modo de obrar del hombre, o de un grupo humano determinado (esto sería el campo de la Psicología y Sociología). No basta tampoco definirla como la ciencia que tiene por objeto el análisis y enunciados de valor, reduciéndola a una lógica del lenguaje moral. La dimensión teórica de la Ética no se agota en una mera consideración lógica, ni el carácter práctico de la misma está desprovisto de una fundamentación teórica. Es precisamente una fundamentación teórica del orden práctico humano y su  regulación la tarea que la Ética se propone como objetivo. 

Los temas principales de la Ética son: 

· La existencia y esencia de la moralidad y de su conocimiento, origen y  legitimidad, 
· La moralidad: Condiciones materiales y formales de la moralidad, 
· Dinamismo de la moralidad, regulada según la naturaleza racional. Es en ella donde el carácter normativo y práctico encuentra su plena expresión. 


Deontología profesional 

Profesión es una actividad pública socialmente útil, cuya remuneración constituye el medio total o parcial de subsistencia de una persona. Viene del latín professio: empleo, facultad y oficio que cada uno tiene y ejerce públicamente. 

Deontología es la parte de la Ética que se refiere a los actos humanos en el ámbito del que hacer profesional. Viene de palabras griegas "deontos" y "logos" y significa teoría de los deberes. La profesión consiste en la actividad personal puesta de una manera estable y honrada al servicio de los demás y en beneficio propio, a impulso de la propia vocación y con la dignidad que corresponde a una persona humana. La profesión es inseparable de la moral. 

Los elementos esenciales de la profesión enseñan que ella es una actividad práctica y, por consiguiente, regulada por una norma ética. 
El individuo debe obrar según las exigencias de su conciencia, teniendo en cuenta que el término de sus acciones se refiere a personas con derecho y obligaciones inalienables y que sus actos, en cuanto libres y humanos, dicen relación esencial al fin del hombre. Por eso, el aspecto moral de la profesión nace de su misma naturaleza. 

Conciencia profesional 

Los principios más importantes para la recta conciencia profesional son: 

· El sentido de la vida. 

· El carácter social de la persona humana. El bien común debe prevalecer, por derecho natural sobre toda clase de bienes individuales y familiares. 

· El carácter social del trabajo (gremios y colegios en la Edad Media; sindicatos y colegios profesionales en el siglo XX). 


Principios fundamentales de la moral profesional 


Presupuesta la recta formación de la conciencia profesional, veamos las principales normas éticas o principios fundamentales de moralidad a que debe ajustarse el ejercicio de cualquier profesión humana: 


· Moralidad personal: Es la base de todo. La moralidad profesional no es sino un aspecto parcial de la moralidad de la persona. 

· Subordinación de la profesión a la moral: en caso de conflicto la moral prevalece sobre la profesión. 

· Recta formación de la propia conciencia profesional: debido a que el ejercicio profesional entraña deberes morales indeclinables, cualquier profesional está obligado a enterarse diligentemente de cuáles son esas obligaciones. 

· Preparación profesional: Es indispensable para su recto desempeño la preparación técnica, el conocimiento a fondo de la propia profesión en cuanto tal. 

· Obligación de trabajar: Todo hombre tiene la obligación de trabajar en su profesión. El trabajo manual o intelectual está acorde con la naturaleza del hombre. 

· Justicia estricta: No hay profesión que de una forma o de otra, no diga relación al prójimo y al bien común o social. Es menester guardar con escrupulosa exactitud las exigencias de la justicia, la primera de las cuales se refiere a la igualdad estricta (justicia conmutativa) o a la debida proporción (justicia distributiva y legal) entre lo que se da y lo que se recibe. Todo lo que venga a destruir esa igualdad o proporción (honorarios o precios abusivos, falsificación de mercancía, engaños y fraudes comerciales, defraudación de las horas de trabajo, negligencias y abandonos culpables, daño o deterioro culpable de las máquinas o instrumentos de trabajo, sobornos, gratificaciones indebidas, etc.) quebranta la justicia estricta y lleva consigo, por lo mismo, la obligación de restituir. Imposible salvar la moralidad profesional si se empieza por quebrantar las exigencias que impone la justicia. 

· Virtudes sociales: Veracidad, la guarda del secreto profesional, la fraternidad. 


Análisis de los actos profesionales 

Cada una de las personas que ejercemos una profesión, realizamos actividades compuestas por intenciones, actos y omisiones que tienen un valor ético, tanto si el sujeto es consciente de ello, como si no lo es. El hecho de que el quehacer profesional implique relaciones con otros y con grupos, e incluso con la sociedad en general, no debe inducir a hablar de valor ético de estos grupos o sociedades, puesto que las intenciones, actos y omisiones son siempre del individuo: no tiene sentido intentar hablar de valor moral refiriéndose a la actuación de un grupo, y menos aún de una sociedad. Sin embargo, siendo los grupos responsables uno a uno, en los conjuntos pueden arraigar tendencias y consensos que serán buenos, indiferentes o malos en el orden ético, pero que no tienen sujeto moral, aunque sí pueden influir en las personas individuales, que son los únicos sujetos morales posibles. 

Un acto puede ser ilícito por ser contrario a la Justicia, por dañar a otros, por colocarles en algún riesgo, por exigirles una aportación o esfuerzo desproporcionado, por cooperar a una acción mala de otras personas, o por buscar una defensa en forma ilícita. Algunos de estos campos, son de una naturaleza tal, que enfrenta claramente dos posibilidades: Una buena y otra mala; pero muchos de ellos con facilidad, admiten una variedad de modos, en los que, cuantitativa y cualitativamente, se pueden hacer las cosas bien o mejor, o mal y peor; es decir; se puede actuar más o menos bien, y más o menos mal. Por ejemplo, un ingeniero puede proyectar una estructura con coeficientes de seguridad más o menos escasos o abundantes: cuantos más escasos mayor será el riesgo de fallo de aquella estructura; cuanto más abundantes mayor será su costo innecesario. 

Para un buen análisis ético de las acciones de un profesional, hay que considerar las circunstancias y relaciones con su entorno: de ellas dimanan, casi siempre las obligaciones y derechos que le afectan, datos esenciales para calificar éticamente, lo que haga o deje de hacer este profesional. Un ingeniero puede ganarse la vida de varias maneras: ejercicio libre de la profesión, como empleado de una empresa, como empresario o como funcionario de un ente público. Dentro de cada una de ellas, podrá dedicarse a diversas clases de trabajo, tales como: 

-Estudios y proyectos 

-Dirección de grupos de trabajo 

-Actividades económicas 

-Búsqueda de clientes y de encargos 

-Actividades docentes 

De las 20 posibles combinaciones, en cada una de ellas se deberá analizar lo que afecte al bien común, lo que afecte a instituciones o empresas, lo que afecte a personas y lo que afecte a él mismo o a la profesión misma. 

Estas relaciones son tan abundantes y variadas, que dan lugar a la mayor parte de los temas de estudio de la Deontología Profesional. Toda relación entre personas, y también entre cada una de ellas y el bien común, implica obligaciones de justicia y prudencia. Una primera exigencia de la justicia es la de no perjudicar a personas físicas ni morales. Los perjuicios, consecuencia de la actuación profesional son de tipo muy diverso: pueden ser directos o indirectos; además los hay inmediatos más o menos aplazados. También cabe clasificarlos en ciertos, o más o menos probables. Se comprende que el estudio de un recto actuar profesional será complejo en esta parte de la justicia. Quitados los casos de intencionalidad de perjudicar, puede hacerse sin quererlo directamente por irresponsabilidad, imprevisión, impericia o descuido y, en general, por imprudencias más o menos culpables: se ve así, que la virtud de la prudencia cubre otro campo, a veces aún más extenso que el de los perjuicios ciertos: el de los probables. En el caso del ingeniero este campo tiene especial importancia. 


La recta ordenación del trabajo profesional hay que contemplarla no sólo evitando daños, sino dando servicios a la sociedad; para ello también estas dos virtudes cardinales son necesarias y entre ambas configuran el concepto de responsabilidad. 

Una parte de la responsabilidad se encamina a evitar posibles perjuicios: corresponde a la justicia el deseo de no perjudicar, pero también a la prudencia, en el sentido de poner los medios para disminuir los riesgos; para ello el buen profesional toma conciencia (actitud inquisitiva hacia uno mismo) para advertir todos los tipos de riesgos que, sin querer, él puede originar directa o indirectamente. 

Otra parte de la responsabilidad se refiere al cump1imiento de lo que está obligado por la posición que se ocupa. Lo contrario es omisión en uno u otro de sus posibles aspectos: en el de responsabilidad activa, se está obligado a actuar cuando se debe, a vigilar, a establecer reglas y en su caso sancionar (por no cumplirlas), a regir o administrar lo que le corresponde por su puesto u oficio, etc. En el aspecto de responsabilidad pasiva, se está obligado a cargar sobre sí las consecuencias de lo que haya sucedido. 

Hay tres posibles términos de las acciones que perjudican: personas individuales, grupos o personas jurídicas y el llamado Bien Común. En el campo de las actividades profesionales, se causan perjuicios físicos, económicos y morales. 

Perjuicios físicos: A las personas (individuales o grupos) se les puede causar perjuicio, por daño físico, por riesgo de daño, o por molestia. Los dos primeros pueden tratarse juntos, pues el ingeniero nunca procura directamente el daño; sólo hace gravitar un riesgo, con más o menos probabilidades que se traduzca en algún daño físico a personas o a bienes económicos. 

El buen criterio exige ponderar la gravedad de la molestia o daño y la probabilidad que se produzca, y, en tal caso, su duración, y todo ello compararlo con el Bien Común que se produce con el funcionamiento de la obra de la cual se trate. En todo caso la Deontología obliga al proyectista a exponer a priori, lo que puede dañar o molestar. 

Perjuicios económicos: Se manifiestan en gastos y pérdidas económicas acarreadas a personas o a empresas, bien privándolas de posibles beneficios, o de sus expectativas. En general, infringiendo los derechos que tenían a conservar o acrecentar la posesión de bienes económicos. Los perjuicios económicos al Bien Común se producen por la destrucción de algún valor, pero cabe también que un técnico que ejerza autoridad, obligue a cumplir condiciones exageradas lo cual, no sólo perjudica a empresas concretas, sino que actúa en todo el país o región en un nivel de gastos que le quitan competitividad respecto a otro. 


Perjuicios morales: En el campo profesional, tanto referido a personas individuales como a empresas, el principal Bien Moral que puede lesionarse es el prestigio: en primer lugar, por el valor que en sí mismo tiene para quien lo posee; esta consideración afecta a toda clase de profesionales y grupos, pero, para los que no viven de sueldo sino del ejercicio libre, el prestigio, es, además, un patrimonio necesario para atraer estos encargos, que son el medio de vida de este tipo de profesionales. 

Tipos de responsabilidad profesional: La exposición resulta más clara si la responsabilidad se describe en sus aspectos negativos (irresponsabilidad). 

Por no comprobar o no preparar de antemano. 

Por desentenderse de algo que depende de él. 

Por no exigir a las personas su trabajo. 

Por actuar ignorando la trascendencia de dar una información, una noticia 

que pueda dañar a personas o instituciones. 


Responsabilidad en las actuaciones de ingenieros 


· En diseño de proyectos: El director del proyecto aprueba o modifica las soluciones o decisiones de cada rama. Tiene la responsabilidad de un posible fallo en cualquier nivel, salvo que se especifique, en algún aspecto, lo contrario. 

· En dirección de trabajos: Cuando en un equipo de trabajo hay ordenamiento jerárquico, las responsabilidades siempre corresponden a los vértices del mismo. Una gran parte de las actuaciones de los ingenieros consisten en dirigir el trabajo de otras personas. Esto sucede, cuando son los responsables de los proyectos o administran su ejecución, cuando dirigen obras y montajes, o al ocuparse de la producción, la calidad o el mantenimiento en las plantas industriales, talleres, etc. En todo caso al ingeniero corresponden funciones de organización. En ellas hay dos campos de responsabilidad: el de condiciones del trabajo en su aspecto físico y el del ambiente y circunstancias que pueden deshumanizarlo, por los modos de asignar funciones, transmitir exigencias y controlar los resultados. En muchos casos se producen además riesgos de accidentes, y quien dirige el trabajo es responsable de ellos. 

· En la ejecución de proyectos: Los males que surgen en la ejecución de los proyectos, deben ser objeto de análisis, para determinar si han sido consecuencia del diseño, especificaciones, etc., o si se han producido por falta de calidad en los materiales, en las operaciones, etc. Es frecuente que se superpongan ambas causas. 

· En funciones remuneradas: Otro principio de ética es que hay que asumir la responsabilidad de los trabajos por los que se percibe remuneración, por ejemplo: 

* Toda auditoría, asesoría, etc. retribuida en forma periódica hace responsable a quien cobra de lo que sucede y hubiera podido preverse. 

* El ingeniero que cobra por inspección de trabajos es siempre responsable de su calidad, plazo y costos. 

* Cuando cobra por realizar proyectos o emitir informes y dictámenes técnicos, es responsable del acierto o desacierto de las recomendaciones, conclusiones etc., que haya escrito en dichos documentos. 

* Cuando son remunerados los cargos de consejeros de las sociedades mercantiles, estas personas son responsables de los resultados de su gestión. 

* Incluso los cargos cuyo nombramiento es político, si tienen sueldo,confieren responsabilidad (técnica, económica, humana, etc.) a los que los detentan. 

* Si un contratista general se beneficia de que trabajen subcontratistas,cobrando un porcentaje sobre la facturación de los otros, será responsable ante el propietario de los posibles fallos, errores, etc. de aquellos subcontratistas. 

· Por firma de documentos: Significa que sobre la persona firmante cae la responsabilidad legal jurídica, fiscal, judicial, económica, etc. 

· Por encargos profesionales sin libertad creativa: Cada profesional libre, según la categoría que como "técnico creativo" crea tener, puede aceptar o rechazar el encargo que le ofrezcan, en la medida en la que considere que el grado de previa definición rebase límites de su dignidad profesional; pero si por cualquier razón acepta, se debe al cliente que paga. Cuando es empleado de una empresa, no puede rechazar encargos por estar demasiado definidos:cuando se cobra una retribución periódica independientemente del trabajo que se haga, quien manda en la empresa es quien elige a la persona y le asigna el trabajo. 


· El ingeniero en sus cálculos: Es obligación del proyectista poner todos los medios para evitar errores en los cálculos. En la medida en la que no pongatodos los medios o en la que le falte la ciencia suficiente, incurrirá en negligencia y hará que resulte más o menos imprudente la realización del proyecto. 


· El ingeniero en sus informes: El ingeniero produce documentos (constancias, certificaciones y dictámenes) con valor mercantil o incluso judicial; otras veces, simplemente da en ellos su opinión profesional, que utilizará, quien le encargó el trabajo, en la forma que considere oportuna. 

· El ingeniero como consultor: Debe tener en cuenta los siguientes aspectos: 

* Confidencialidad de la información. 

* No puede beneficiarse personalmente gracias a los conocimientos que adquiera (Por ejemplo: comprando acciones cuando sabe que subirán). 

* No puede aceptarse un cliente competitivo de otro sin el permiso explícito del primer cliente. 

* No es aceptable garantizar resultados concretos como beneficios, abonos o ingresos determinados, puesto que ello depende de factores externos al consultor. 

* No pueden aceptarse proyectos tan cortos de miras que no sean útiles. 

* Todos los métodos, técnicas e ideas utilizados deben ser explicados al cliente para que éste pueda utilizarlos en el futuro, sin depender del consultor. 

* No es aceptable pagar comisiones a ningún intermediario, ni incluir en el equipo a consultores independientes cuya contribución no sea necesaria para realizar el trabajo. 

· Relación con los actos de otros: Muy pocas veces la actividad profesional se desenvuelve sin que el ingeniero colabore en sus actos con los de otras personas. Cuando en un proyecto, estudio, etc. hay colaboración del autor con otras personas la citación del nombre del autor reporta ventajas económicaso de prestigio: quien realmente sea el creador de los conceptos o el que ha elegido los caminos tomando las principales decisiones, merece el reconocimiento de la autoría; pero la justicia exige a menudo citar otros nombres como co-autores, porque su intervención, quizá no tan importante, era necesaria. 

Cuando intervienen varias personas en un trabajo profesional, la responsabilidad puede quedar compartida entre unas y otras. Los buenos profesionales determinan los aspectos de este reparto, antes de iniciar los trabajos, d esta forma quedan claras las consecuencias para unos y otros. 


• Relación con otros cuyos actos son reprobables: La actuación del ingeniero cuando se relaciona con otras personas que actúan contrarias a la Ética, debe ser de rechazo, puesto que nunca es lícito actuar en el mismo sentido de otros cuyos actos tengan efectos malos. La intensidad de dicho rechazo aumentará en función de la importancia del acto considerado. 

La Ética de las cualidades: 

Todas las cualidades personales son necesarias o convenientes para actuar profesionalmente bien; la valoración de esta necesidad o conveniencia la determinan los criterios que se tengan en la jerarquía de valores humanos. Cuando los criterios de valoración son, por ejemplo, sólo utilitarios, se busca que "funcione" mejor el hombre en el ejercicio de su profesión para que sean mejores y más eficaces los servicios que con ello proporciona a la sociedad. Esto es una reducción en el conjunto de valores humanos; y no sólo suprime, precisamente los más altos en la escala de valores, sino que, a menudo sacrifica algunos de ellos para lograr una mayor utilidad. 



En la medida en que los criterios de valoración formen una estructura de categoría más alta, al calificar cada una de las cualidades se colocará mejor en su auténtico lugar en la escala de valores. La altura del sistema de valores a que se haga referencia es, así, la clave para la verdadera valoración de las cualidades.

Una cualidad, en el sentido que aquí se considera, es la costumbre o hábito de actuar de una determinada manera (buena) ante unas ciertas circunstancias. Se comprende que una Ética que merezca este nombre, se ocupe de los hábitos buenos, no sólo es fuente de actos buenos, sino que confiere una capacidad para progresar en cantidad y en calidad, y también para extenderse a campos afines a él. 

En todo caso, un hábito de actuar bien, es la mejor salvaguardia para no obrar mal no sólo en el campo de aquella cualidad, sino en otros; porque muy a menudo, el actuar mal afecta a más de un aspecto, y en esta diversidad algo se opone a aquella costumbre de obrar bien. 

Cuando una persona ha asumido como propio un sistema de valores más alto que el que tiene otra persona, es como si tuviera, por lo menos en potencia, muchas más cualidades y más profundas que la de ésta otra persona, aunque en ella hayan alcanzado un gran desarrollo algunas cualidades concretas. La razón está en que el sistema de valores es la principal causa de atracción hacia cada cualidad concreta, y quien tenga más atracción llegará más, y a niveles más altos. 

Aciertan, pues, aquellos directores de empresas que eligen a las personas, más por su estructura de valores que por las cualidades concretas ya adquiridas, porque, con el tiempo, llegarán a tener éstas y otras seguramente más profundas. 


Los sistemas de valores forman en la persona un conjunto de sensibilidades y convicciones. Según sea la altura de ellas puede esperarse que aquella persona reaccione o no ante determinadas situaciones; y, aún más importante, es que juzgue en ellas rectamente. 


Enseñanza de la ética profesional: 

La Ética o, mejor, la falta de Ética se ha convertido en una preocupación nacional en muchos países, incluyendo el nuestro, lo cual ha llevado a muchas universidades a plantearse qué pueden hacer para reforzar los criterios éticos de los estudiantes. En un estudio realizado en Harvard, los valores en alza para los encuestados fueron el bienestar económico, el prestigio personal y el dominio sobre los demás y en baja se encontraron los asuntos políticos, comunitarios o ayuda en la conservación del medio ambiente. Con esas tendencias, se pregunta Derek Bok, Rector de la Universidad de Harvard, ¿cómo se puede pensar que las universidades formen ejecutivos que actúen en servicio de la sociedad y del bien común? 

¿Qué pueden y deben hacer las universidades para elevar el nivel ético de los estudiantes? 

Bok cita una ley del Estado de Massachusetts aprobada en 1799 y reafirmada en 1826 que marca las prioridades de Harvard: "El Rector, los profesores y tutores ejercitarán sus mejores cualidades para imprimir en la juventud confiada a su cuidado e instrucción los principios de piedad y justicia y un respeto casi sagrado hacia la verdad, el amor al propio país y a la humanidad, la amplitud de miras, el amor a la sociedad, a la castidad, a la humanidad, a la templanza y a las demás virtudes que son como el ornato de la sociedad y las bases sobre las que se apoya nuestra Constitución". El contraste con la situación actual -según Bok- se debe a diversos factores entre los que menciona el positivismo científico y el relativismo moral del siglo XIX, así como a la inmigración e industrialización. Por otra parte, en la elección del profesorado se dejó de tener en cuenta el carácter personal de los candidatos para fijarse más bien en sus dotes científicas y su pericia técnica. 

El caso de Harvard presenta semejanzas con la situación de nuestras universidades. La pérdida de los valores y la disminución progresiva de la calidad del profesorado, aunado a la crisis familiar y social del país, han conducido a un deterioro de la enseñanza ética en nuestras máximas casas de estudio. 

Sin embargo, se observan esfuerzos dignos de los mayores elogios en algunas universidades, en las cuales se han desarrollado cátedras de Ética dirigidas por valiosos profesionales. Los cursos de Ética son difíciles de impartir porque requieren una adecuada preparación en Filosofía Moral y en una disciplina de aplicación práctica, como es la Ingeniería. Por ello, se hace necesario disponer de un programa que forme profesores en este campo. 

La universidad debe proporcionar a la sociedad hombres que no sólo estén profesionalmente bien preparados, sino que sean a la vez personas cultivadas, con criterio de mente abierta, capaces de hacer un recto uso de su profesión en servicio de los hombres y de participar libre y responsablemente en las diversas actividades de la convivencia social. 

En nuestros días diversos sistemas tienden a la despersonalización, a la consideración del hombre como cosa, como número, constriñendo o despreciando al hombre singular. Ante esta circunstancia, resulta vital para la sociedad que la universidad sea capaz de exaltar la educación del hombre en cuanto hombre, de enaltecer y hacer que se desplieguen al máximo todos los valores inherentes a la persona humana, incluidos, desde luego, los principios éticos orientadores de su conducta moral. Esto habría de ser el núcleo constitutivo e informador del espíritu universitario, que ninguna universidad debería desatender. Si la universidad lo hace posible por avivar y fortalecer este espíritu aportará a la sociedad una contribución de sumo valor, en la que difícilmente, podría ser sustituida. 

La ética en los negocios: 

En los últimos años ha venido desarrollándose lo que podríamos llamar el comportamiento ético en los negocios, siendo ésta un área en la cual ha habido muchos equívocos y falsas interpretaciones por sectores relacionados al mundo político y empresarial. En nuestro caso, es un tema de actualidad que debe ser analizado por su misma importancia estratégica y por ser cada vez mayor el número de profesionales de la Ingeniería que, por diversos motivos, están inmersos en el mundo empresarial. 

Cuando empleamos el término Comportamiento Ético nos referimos de manera implícita a su dimensión legal en una sociedad. Ello no significa, sin embargo, que en una acción considerada como legal sea necesariamente ética. J. Shermerhorn señala que para establecer si un comportamiento dado es ético, debemos ir más allá de lo legal y probar si es correcto en un sentido moral amplio. La siguiente ecuación expresa figurativamente su punto de vista. 

Comportamiento Ético = Comportamiento Legal + "Algo más".

Ese "Algo más" representa la conducta contrastada con los estándares morales existentes en determinada sociedad, caracterizados por sus valores y normas. 

En un estudio llevado a cabo por el Conference Board y publicado en 1988, se menciona que para los principales ejecutivos europeos y norteamericanos la ética corporativa tiene relación con tres aspectos: 

· La misión corporativa, 

· Las relaciones constituidas y 

· Las políticas y prácticas. 

La misión corporativa tiene que ver con los productos y servicios que ellos ofrecen al mercado y los cuales tienen un propósito ético inherente: Salud, nutrición, etc. Las relaciones constituidas se refieren a la formulación de los estándares éticos de la empresa en cuanto a sus empleados, sus comunidades locales, sus clientes, proveedores y accionistas, así como a los gobiernos locales o internacionales y, en algunos casos, con el público en general. Las políticas y prácticas son específicas de cada organización y varían según diferentes ópticas de los altos niveles gerenciales. 


Dilema ético: 

Esto ocurre cada vez que un gerente debe tomar decisiones que benefician a la empresa o a las personas siendo ilícito y/o antiético en el contexto social. La frecuencia de estas situaciones es mucho mayor de lo que podría suponerse y las actuaciones pueden establecerse en un amplio rango limitado por dos posiciones extremas: 

* Lo que es bueno para la empresa: es bueno, y, * Si no cumple con todos los postulados éticos y legales: es malo. La casuística en este campo es casi ilimitada y presenta en la práctica serias dificultades, tanto para el que ejecuta la acción, como para los que tienen la responsabilidad de juzgar dicha acción.



Existen muchos  dilemas éticos profesionales como por ejemplo:

- Uno sería por ejemplo: Debatirte entre el dinero o la vocación.
En el cual quizás te encantaría, pero si eres profesor y te ofrecen como abogado y cobras el doble o el triple. El dilema ético profesional sería: "Me voy a lo que me gusta o me voy donde ganaré más dinero."

- Segundo: Te ofrecen trabajo como corresponsal, el trabajo de tus sueños, pero tendrás que viajar mucho. En cambio, en tu ciudad tienes a toda tu familia.
El dilema ético profesional sería: "¿Hago lo que me gusta, o me quedo con mi familia sin lograr mi sueño?".

- Tercero: Te ofrecen trabajo como abogado, cobrarás mucho dinero, pero sabes que esa empresa está usando contaminantes y acabando con el entorno, o que usa mano de obra infantil.
El dilema ético profesional sería: "¿Me voy allí que cobraré mucho, o lo rechazo porque esa empresa se dedica a actividades que no son correctas?".


Factores que afectan la ética gerencial: 

La Ética Gerencial está influenciada por un gran número de fuerzas que están presentes en la situación en la cual debe desenvolverse un gerente. 

Dichas fuerzas pueden agruparse en tres: 

· El gerente como persona: La Ética Gerencial dependerá en alguna medida de las experiencias personales del gerente, esto es, de sus influencias familiares, sus valores religiosos, sus estándares personales y sus necesidades individuales (financieras y otras). Ello ciertamente determinará en gran parte la conducta de un gerente en una situación dada. 

· La organización: Es otro factor capaz de influenciar el comportamiento gerencial. Las políticas organizacionales y las reglas se establecen normalmente para guiar conductas y pueden ser causa de muchos dilemas éticos. 

· El entorno: Las organizaciones están afectadas por el entorno, el cual está compuesto por competidores, leyes y regulaciones gubernamentales y valoresy normas sociales, entre otros. Las leyes interpretan los valores sociales y definen los comportamientos apropiados para las organizaciones y sus miembros, lo cual permite monitorear dichos comportamientos y mantenerlos en estándares aceptables. Sin embargo, la propia competitividad entre las empresas produce presiones que pueden contribuir al dilema gerencial. 

Altos estándares entre los gerentes 

Una reciente encuesta entre estudiantes universitarios indicaba que casi un 90% de ellos intuían que tendrían conflictos éticos en sus futuras ocupaciones profesionales y 50% señalaban que se conformarían con estándares bajos. Ante esa realidad vale la pena buscar caminos prácticos que permitan mantener altos estándares éticos entre los gerentes, entre los que mencionaremos los siguientes: 

· Informaciones relevantes: Si un empleado sabe que una empresa está violando leyes o está actuando fuera de la moral, está en la obligación de informar a los directivos de la empresa o las autoridades, según sea el caso. Esto puede seguramente llevar a la pérdida de su trabajo. Cabe destacar que cada vez más las leyes, en diferentes países, están introduciendo protección contra tales despidos injustificados. 

· Apoyo de la alta gerencia: Las personas ubicadas en el tope de la organización juegan un papel crucial para dar el tono de moralidad requerida en todos los niveles de la empresa. Ellos han de ser los modelos de un comportamiento ético apropiado y deben reforzar las conductas positivas de los miembros de la empresa. Así mismo, la fijación de los objetivos y metas debe ser lo suficientemente racional para evitar las presiones en los empleados de cumplirlas a cualquier precio. 

· Código de ética gerencial: Hay una opinión bastante generalizada acerca de las bondades de los códigos de ética gerenciales en el sentido de que ellos permiten tener puntos de referencia para su comportamiento ético dentro de las organizaciones. Sin embargo, otros opinan que es imposible especificar en un código todas las situaciones posibles y, por otra parte, restringen la libertad individual de sus miembros. 

Muchas organizaciones establecen sus propios códigos de ética, con lo cual orientan a sus miembros en aquellos valores que deben ser vividos por todoslos integrantes de esa organización. Ello ha conducido, en muchos casos, a decisiones importantes cuyo costo económico pudo haber sido alto, pero que, a la larga, ha traído incluso mayores beneficios a la empresa. Hay, sin embargo, enfoques que lamentablemente siguen destruyendo la moral pública, como es el empleado por John A. DeLorean en su libro: "En un día claro usted puede ver a General Motors". En el apuntaba lo siguiente: 
" Los negocios en Estados Unidos son impersonales. Ello es particularmente cierto en las grandes empresas multinacionales. Ellas no tienen personalidad. 

La medición final que permite conocer el éxito de un negocio son las ganancias. En tal situación las decisiones cuestionables desde el punto de vista moral, son fácilmente justificadas". Por el contrario, en Venezuela tenemos un número creciente de empresas que han venido formulando sus códigos de ética para el conocimiento y uso de su personal. De una de ellas tomamos lo siguiente: 

En el manejo de las empresas tenemos que ser flexibles en las negociaciones y adaptados a los cambios, sin embargo, nuestros valores y código de ética no son flexibles ni negociables, son una norma de vida para alcanzar los objetivos que perseguimos en cada una de las compañías. 

La responsabilidad de las corporaciones: 

La obligación de actuar en el área social no está reservada únicamente a las empresas. Toda organización -pública o privada- tiene la misma como una obligación y las áreas de participación son tan variables como extensas. En este campo debe considerarse dos aspectos específicos: La relación entre la responsabilidad social y los beneficios económicos de la empresa y la responsabilidad social y la ética gerencial. 

En general, se tiene mayor información acerca de actitudes y conductas negativas por parte de las organizaciones que llevan a pensar en la incompatibilidad entre ganancias obtenidas y responsabilidad social. A pesar de ello, son numerosos los ejemplos de empresas, tanto en Venezuela como en otras latitudes, que conjugan ambas posiciones. 

Las organizaciones responden a sus obligaciones sociales en tres niveles diferentes. El primero se refiere a un cumplimiento de los simples requerimientos legales y de las presiones ejercidas por los competidores, 

El segundo se identifica con las normas, valores y expectativas de la sociedad, mientras que el tercero es un nivel en el cual se ejercen acciones preventivas, a objeto, de evitar impactos sociales adversos por motivo de las actividades de la empresa y llega, incluso, en algunos casos, a tomar posiciones de vanguardia más allá de las expectativas actuales. 

La responsabilidad social de las organizaciones ha tenido sus principales detractores en los enfoques neoliberales para quienes la distracción de recursos en aspectos no directamente relacionados con las ganancias de la empresa, es fuente de incompetencia. En contraposición a ello se encuentra un sin número de autores que plantean no sólo la estricta obligación en este campo, sino que van más allá y llegan, como es el caso de Keith Davis, un teórico de la gerencia, a preguntarse si los empresarios no debieran cada vez asumir un papel más relevante en este campo. 

Por consiguiente, es obvio concluir que las organizaciones sirven no sólo a sus propios intereses, sino que tienen una responsabilidad ineludible con el interés público. Resulta evidente, por otra parte, que si las empresas no toman la iniciativa en el área social, los gobiernos lo harán por ellas, mediante acciones legislativas o ejecutivas. 

Deberes y Derechos del Profesional Ético

·         La elección de la profesión debe ser completamente libre.
·         La vocación debe entenderse como la disposición que hace al sujeto especialmente apto para una determinada actividad profesional.

·         La elección de una carrera profesional, sin tomar en cuenta las cualidades y preferencias de otros por ejemplo, los gustos de los padres, o los intereses de la familia, fácilmente puede traducirse en un fracaso que, en el mejor de los casos, consistiría en un cambio de carrera en el primero o segundo año, con la consiguiente pérdida de tiempo y esfuerzo.

·         La finalidad del trabajo profesional es el bien común. La capacitación que se requiere para ejercer este trabajo, está siempre orientada a un mejor rendimiento dentro de las actividades especializadas para el beneficio de la sociedad, de lo contrario, una profesión se convierte en un medio de lucro o de honor, o simplemente, en el instrumento de la degradación moral del propio sujeto.

·         La capacidad intelectual consiste en el conjunto de conocimientos que, dentro de su profesión, lo hacen apto para desarrollar trabajos especializados. Estos conocimientos se adquieren básicamente durante los estudios universitarios, pero se deben actualizar mediante los cursos, revistas, conferencias y las consultas a bibliotecas.

·         La capacidad moral es el valor del profesional como persona, lo cual da una dignidad, seriedad y nobleza a su trabajo, merecedora del aprecio de todo el que encuentra. Abarca, no sólo la honestidad en el trato y en los negocios, en el sentido de responsabilidad y en el cumplimiento de lo pactado, sino además la capacidad para traspasar su propia esfera profesional en un horizonte mucho más amplio.

·         El profesional no tiene derecho de divulgar información que le fue confiada para poder realizar su labor, esto se hace con el fin de no perjudicar al cliente o para evitar graves daños a terceros.

Se podrían nombrar otros deberes como los son:
·         Honradez
·         Honestidad
·         Estudio
·         Independencia
·         Carácter
·         Cortesía
·         Investigación
·         Equidad en el cobro de honorarios
·         Prestigio de la profesión
·         Cuidado de la cultura
·         Puntualidad
·         Discreción, etc.



Características de la Ética.

·         Su objeto son los actos humanos.

·         Se fundamenta en la naturaleza racional del ser humano que sabe diferenciar entre bien y mal, entre lo correcto y lo incorrecto.

·         Como somos libres de elegir, somos y nos sentimos también responsables de lo que decidimos, debiendo por lo tanto asumir las consecuencias de nuestros actos.

·         Tiene como fundamento la naturaleza imperfecta, pero perfectible del ser humano. Como seres humanos tenemos defectos, pero en nuestra misma naturaleza está el potencial espiritual que nos permite esforzarnos día a día por ser mejores.

·         La ética es una disciplina normativa. Su propósito último es definir y establecer normas o reglas de conducta que postulan deberes que la persona debe cumplir.

Principios Éticos.

Los principios éticos principales son los siguientes:
·         El principio del bien: Haz el bien y evita el mal.

·         El principio de la vida. La vida es el primero y más importante derecho del ser humano, es el soporte de los demás derechos humanos.

·         El principio de la dignidad: Toda persona tiene valor por sí misma. Dignidad es sinónimo de grandeza, importancia, valor, merecimiento, buena reputación.

·         El principio de la igualdad: Todos somos fundamentalmente iguales. Nadie es superior o inferior.

·         El principio de la libertad: La persona por naturaleza es un ser libre y para la libertad.

·         El principio de solidaridad: Se refiere a la disposición de los seres humanos a prestarse apoyo y ayuda mutua.


VALORES

·         Los valores positivos son:
Humildad, razón, valor, conocimiento, amistad, lealtad, prudencia,  serenidad entre otros.
·         Los valores negativos son:
Vanidad, ignorancia, cobardía, enemistad, ira, imprudencia.


·         Los valores superiores son:
- Valores Morales. Son las virtudes como la prudencia, justicia, fortaleza y templanza dependen exclusivamente del libre albedrío.
- Valores Religiosos. Son los valores sobrehumanos, sobrenaturales. Son una participación de Dios que está en un nivel superior a las potencias naturales del hombre. Son la santidad, divina (gracia), la caridad y en general las virtudes teologales.
- Valores Éticos: dependen de la libertad humana.


·         Los valores inferiores son:
Los placeres, como  el dinero


  EL SENTIDO EN LA ÉTICA DE LA INGENIERÍA 
CIVIL DE FORMA OBJETIVA.


“El hombre es “el único animal que conoce”. Puesto que conoce la calidad moral de su comportamiento, puede sentir tanto la culpa como la autoprobación.”Partiendo de éste supuesto podremos comprender mejor el rol ( o papel) que juega el dueño, presidente, director general... de una empresa., éticamente con respecto a sus inferiores.
Se establece que un negocio bueno en el sentido moral, es un mal negocio en el sentido económico. Ya que en el sentido moral se busca un acuerdo beneficioso sincero para ambas partes (el empleado y el dueño ó superior), y en el sentido económico se busca sacar el mayor provecho (a veces a costa de la ingenuidad o ignorancia de la otra parte). 
Kant dice que el gerente nunca debe usar a nadie como un mero medio para sus fines personales, ni tampoco permitir que nadie lo use así a él; a esto se le llama Principio primario.
“En el mundo empresarial de la ingeniería civil, o particularmente en la realización de un negocio, la aplicación de una estrategia, la omisión de información relevante o la desinformación  puede ser beneficiosa económicamente.” (Etkin, Jorge. La doble moral de las organizaciones p.36).
Estoy de acuerdo porque se podría decir que un negocio ha sido bueno no solo porque se han beneficiado ambas partes sino porque uno ha sacado meyor provecho. La ética no es un ingrediente para triunfar en los negocios.
En unos negocios, se encuentra latente el ànimo de sacar ventajas favorables. En estos casos se verificaría que el comportamiento inmoral convertido en norma (aceptación general) se hace un elemento de difusión. El hacer honradamente el propio trabajo es una de las exigencias radicales del hombre en cualquier cultura.
“En el campo de la competencia, que es un factor preponderante en la ingeniería civil en la cual la empresa se encuentra inserto, tampoco aplica la estricta visión ética. Por el contrario, la competencia es cruda y para lograr éxito se construyen sofisticadas estrategias de impacto.
Esto es una actuación de guerra, donde la mente del consumidor es el campo de batalla. Esta batalla no puede ser sobrellevada bajo un sentido ético.”
Creo que una buena actuación ética es al mismo tiempo, una buena actuación profesional. La ética descubre en los hombres algo de más valor que la simple actuación. La ética es una exigencia de la persona, cualquiera sea su trabajo. La ética en la profesión  supone que sus principios son los mismos de la moral general.
Si genuinamente se mantiene una preocupación por los empleados (calidad y ambiente, remuneración, sentido de familia, incentivos, seguridad) proporcionándoles "dignidad y respeto", el trabajador estará feliz y motivado por producir calidad. Este estado de ánimo, sentido de felicidad, es en sí una cuestión ética. En muchas empresas constructoras inmersas en la competitividad y falta de tiempo para todo, los trabajadores son el "recurso humano".
Esto puede al menos interpretarse como sujetos que no son personas sino recursos (con todas las implicaciones éticas que esto signifique).
Estos recursos son atractivos en la medida que cumplan con juventud, dedicación, resultados, identificación con la empresa, esfuerzo que vaya más allá de la estricta responsabilidad, ser capaz de trabajar en equipo, ser agradables, saber de computación y tener un idioma alternativo. Mejor aun si su costo es "bajo".
Una vez que este recurso se ha desgastado --y luego de haber entregado la vida a la empresa (sin olvidar que la familia también vive este proceso)--, puede ser fríamente reemplazado por otro recurso joven, que sepa de computación, de bajo precio, entre otros.
Este es el comportamiento de las empresas hacia los recursos humanos (personas con familias que dependen de ellos, aspiraciones, necesidades, sentido de dignidad, sueños de justicia) en la mayoría de las empresas que interactuan en un ambiente de competencia, y sin embargo existen empresas que no dudan en mencionar que las personas son uno de sus principales activos.
La ética empresarial, en cuanto a tal, sin embargo, significa actuar en un ambiente que no solo procura el más alto respeto y dignidad de sus empleados (personas y nunca recurso),sino que procura que la empresa se presente frente a la sociedad de manera honrada, veraz y honesta , más idealmente en la procuración del bien social.
“La búsqueda de la rentabilidad no consiste en oponerse a la ética, pues existes cualidades gracias a las que se trabaja más y mejor; y porque hay varias otras dimensiones de la vida que suponen límites a la rentabilidad, ej.:
"las normas son buenas para todos, aunque en un momento particular no me favorezcan". Es decir, la respuesta a esta pregunta podría ser "ni solo, ni siempre". Las consideraciones éticas suponen el elemento de racionalidad en los análisis empresariales. La ética resulta ser una dimensión inexorable de la actividad humana y empresarial.
Llevar a cabo una vida completamente honesta y que esto repercuta positivamente en la forma de vida necesita una gran dosis de suerte y de trabajo. Esto significa que una persona honesta tiene menos herramientas para conseguir los objetivos fijados para la vida profesional. Esto es: una persona honesta tiene que pasar mayores complicaciones para llevar a cabo sus ambiciones.
Disfrutar de la vida, terminarla de modo que tengas la sensación que has hecho todo lo necesario, todo lo que debías hacer, es harto difícil. Para ello se debe alcanzar un nivel de bienestar casi perpetuo en el que la honestidad (para con uno mismo, no me canso de repetirlo, lo que piense el mundo no importa excepto en el aso de meterse dentro de la libertad de los demás), en el que la honestidad y una conciencia plácida son, aunque entre bastidores, directores principales.
El sentimiento de fidelidad hacia la propia persona, el cumplimiento del concepto propio y personalísimo de justicia y el disfrute de los ratos de ocio a la vez que saber procurar la felicidad de las personas a tu alrededor y la mejora del ambiente que nos rodea no es otra cosa que nuestro verdadero trabajo.
Nuestro trabajo es, como conclusión, nuestra vida y su completo aprovechamiento.
Para hacer esto no nos cabe otra opción que ser humanos y fieles a la dinámica y fuerza de la vida. Y nuestra vida es el día a día, el presente y no el futuro; que no sólo uno mismo pueda ver el sol y la luna si no todas las personas que estén a tu alrededor y a las que uno quiera.

Conclusiones 




· El concepto de valor ético de un acto, tiene sentido en la medida que exista un ordenamiento moral. El valor ético de esas normativas legales viene dado por su coherencia con los principios morales básicos: la Ley Natural, el Bien Común y el "buen sentido". 

· El ser humano es una unidad indivisible. Su conducta ha de ser en todos los campos de su actuación ajustada a la ética y la moral. 

· Cualquier Deontología debe dirigirse a orientar las distinciones entre el valor moral intrínseco, de cualquier acción o actitud (valor inmutable), y su expresión material analizable según las circunstancias. 

· Todas las cualidades personales son necesarias o convenientes para actuar profesionalmente bien; la valoración de esta necesidad o conveniencia la determinan los criterios que se tengan en la jerarquía de los valores humanos. 

· La Deontología Profesional en el campo de la Ingeniería, no puede sustraerse a recomendar el cumplimiento de un Código de Ética Profesional, ni tampoco al contenido de leyes civiles, sino que debe referirse a un comportamiento ético más profundo. 

· Los códigos de ética profesionales o los de instituciones o corporaciones, son instrumentos que sirven de marco de referencia y permiten, por una parte, establecer las limitaciones en las actuaciones de sus miembros y, por otra, orientar acerca del conjunto de valores que deben ser vividos por todos sus miembros. 

· La Ética Gerencial plantea importantes dilemas éticos, cuya solución debe estar basada en principios y valores morales y legales que permitan una solución armónica de posiciones aparentemente opuestas. 

· La Ética en las Corporaciones debe apoyarse en el comportamiento de sus dirigentes, quienes modelan la conducta deseada para todos los miembros de la organización, de modo que sólo cuando sus compromisos personales con la visión y misión de la empresa son visibles, el personal asume sus actitudes, prioridades y estrategias. 

· Se requiere de una toma de conciencia tanto a nivel nacional, como a nivel personal, para reconstruir el fundamento moral y ético del país. 


Recomendaciones 


· Considerar en los planes políticos, económicos y sociales, al hombre como objeto y sujeto de cualquier desarrollo. 

· Establecer políticas claras y definidas para lograr dar a la familia el papel fundamental que le corresponde como *Reforzar, durante todo el proceso formativo de los niños y jóvenes, los valores éticos y morales que les permitan la búsqueda permanente del Bien y la Verdad, así como su realización plena como seres humanos al servicio del Bien Común. 

· Enfatizar en las normativas y códigos de ética, los aspectos positivos de las conductas deseadas, en lugar de establecer largas listas de prohibiciones y limitaciones. 

· Hacer que los organismos que cumplen funciones de control, tanto en la Administración Pública como en las empresas privadas, sean dotadas de recursos suficientes para poder realizar su labor orientadora y de corrección que permita un manejo ético de los fondos. 

· Desarrollar en las universidades cátedras de ética que estimulen los valores morales entre los estudiantes y fomentar, por otra parte, la profundización de los aspectos éticos mediante la investigación en estas áreas. 

· Promover en las empresas programas de discusión de Ética, para plantear y resolver nuevas situaciones que se presentan o para comparar los casos reales con los códigos existentes, bien sea el propio de la empresa o los establecidos por los colegios profesionales respectivos. 

· Informar a los agremiados sobre los análisis y decisiones del Tribunal Disciplinario del Colegio de Ingenieros de Venezuela, para contribuir al enriquecimiento del conocimiento y práctica de la Ética Profesional en sus respectivos campos de trabajo. 


Bibliografía 


· SANABRIA, Jesús: Ética profesional, Sanabria Asesores Gerenciales C.A., Oct. 1993 

· ESCOLÁ GIL, Rafael: Deontología para Ingenieros, Editorial Eunsa, 1987. 

· LÓPEZ MORATALLA, N: Deontología Biológica, Editorial Eurograf, 1987. 

· OCHOA BENÍTEZ, Arturo: ética y ejercicio profesional, Editorial Panapo, 1988.  

· SAUL, George B.: "Business Ethics" ¿Where are we going?, Academy of Management Review, col. 6 (April 1982). 

· SCHERMERHORN, John R.: Managing With Ethics and Social Responsabilily, 1984. 


· The Conference Board. Research Report 900, 1988 



· DAVIS, Keith: Business and Society: Responsibility, 1975. 


· Ética y Gerencia, Seminario del CEPET, 1984. 

· Fortune (November 29, 1982). 

· Association of Consulting Management Engineers (ACME). 

· Webster’s New World Dictionary of the American Lenguaje, 1972. 

· Enciclopedia Rialp, Tomo 19, 1981. 

· DE VIANA, Mikel, S.I: Ética y Gerencia, 1993. 

· LANSBERG, Iván: Yo y mi Circunstancia, Edit. Torino, 1994. 

· Contraloría General de la República: Recursos Humanos Informa, Junio 1994. 

· DE GURUCEAGA, Antonio J.: Ética en la Ingenieria, la Arquitectura y Profesiones Afines, 1989. 

revista CIV Nº 364/año 1995



LA MENTE DEL HOMBRE SUPERIOR VALORA LA HONRADEZ; LA MENTE DEL HOMBRE INFERIOR VALORA EL BENEFICIO.


Confunciofilósofo chino.


Es tu elección, tú decides…